PROPIEDAD INTELECTUAL

además: Aspectos Legales
 

Cruce entre Agricultura y Arpov por un sistema de cobro

La Secretaría de Agricultura desautorizó el sentido que le dio la Arpov (que nuclea a las empresas productoras de granos) a la Resolución 338/06 sobre la limitación del uso propio de semillas al calificarla de inadecuada, y señaló que la interpretación de esa norma es sólo facultad del Instituto Nacional de Semillas (Inase).
Arpov salió a informar que la mencionada norma no afectaba el sistema de regalías extendidas. La respuesta llegó desde la Secretaría de Agricultura. Asimismo, Carlos Ripoll, presidente interino del Inase, dijo que cuando se reglamente no podrá haber otros sistemas simultáneos de cobro.

La norma, promulgada a fin de junio pasado -aún no reglamentada- delimita el llamado uso propio de semillas. El fondo de la cuestión radica en la propiedad intelectual y el pago de regalías por el uso de variedades genéticamente modificadas, que cobró notoriedad con el conflicto legal internacional que desató la estadounidense Monsanto, en reclamo de un fee por su soja RR (resistente al herbicida glifosato).

El uso propio es la reserva, por parte de los productores, de parte de los granos cosechados para utilizarlos gratuitamente en la campaña siguiente como nuevas semillas (algo que permiten las plantas autógamas, como la soja y el trigo). Esto está permitido en la Ley de Semillas vigente. El problema surge cuando esas semillas hijas son producidas a escala industrial por empresas o productores que luego las revenden en negro, sin pagarle tampoco a los obtentores, las empresas que invirtieron para desarrollar la simiente madre cuyas mejoras genéticas se multiplican en las hijas.  

Para acotar esto, Agricultura limitó hace dos meses el uso propio a la resiembra de la misma cantidad de hectáreas para las que fue comprada la semilla original, o sea, si alguien compró bolsas para 100 hectáreas, esa es la superficie que podrá sembrar sin pagar la semilla en la siguiente campaña.

Pero las semilleras venían protegiendo sus desarrollos mediante un sistema llamado regalías extendidas ˆen el que inscriben sus mejores y más recientes variedades-, que consiste, en contratos privados por los que quienes les compran se comprometen a pagarles un fee cada vez que vuelvan a utilizar semillas derivadas de las originales. Según Arpov, la modalidad abarca el 80% de las semillas vendidas legalmente en el país.

http://www.agritotal.com/nota.asp?did=7926