CONVENIOS INTERNACIONALES

PROTOCOLO BIOSEGURIDAD  

¿Adónde nos lleva la Bioseguridad?
En estos tiempos de Leyes Monsanto, la esperanza de una bioseguridad real está en las organizaciones populares

http://www.grain.org/nfg/?id=348
http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/19988

Octubre de 2005


En todo el mundo, los procesos de formulación de leyes nacionales de bioseguridad están cada vez más desligados de la gente a la cual se supone deben servir. Lo habitual es que la elaboración de las leyes ocurra a puertas cerradas, entre elites locales y “expertos” extranjeros pertenecientes a los grupos de poder de la ingeniería genética, y con las empresas por ahí cerca para maniobrar la discusión. Mientras tanto, las comunidades rurales, que son quienes corren mayor riesgo con la introducción de los cultivos transgénicos, quedan completamente al margen de los procesos.

En su último informe, GRAIN ofrece un panorama general acerca de cómo las leyes de bioseguridad están siendo transformadas fácilmente en herramientas para las empresas empecinadas en imponer cultivos transgénicos en todo el planeta. En África, la presión implacable de la USAID (la agencia de los Estados Unidos dedicada a los asuntos de desarrollo) está quebrantando el compromiso común de precaución, ya que varios gobiernos, rivalizando imprudentemente por convertirse en modelos ejemplarizantes en materia de transgénicos en el continente, intentan impresionar a la industria de la ingeniería genética con marcos regulatorios que abren sus países a los cultivos transgénicos. Lo mismo ocurre en Asia, donde, a pesar de la fuerte oposición pública a la introducción de cultivos transgénicos, los gobiernos están cediendo a la presión externa y optando por legislaciones de bioseguridad débiles. En América Latina los pueblos están tan conmocionados por las leyes de bioseguridad aprobadas por sus gobiernos, que han comenzado a llamarlas las “Leyes Monsanto”.

Aún cuando en estos días los procesos gubernamentales en material de bioseguridad generalmente están condenados, hay bastantes motivos de optimismo a nivel popular. No sólo porque la resistencia a los transgénicos aumenta sino porque los movimientos sociales se están haciendo más sofisticados en sus acciones de resistencia a los cultivos transgénicos. Allí donde los gobiernos nacionales se niegan a escucharlos, los pueblos enfocan sus luchas en donde puedan ejercer más control democrático, como es el caso de las zonas libres de transgénicos. Las comunidades también están tomando en sus manos la “evaluación de riesgo”, realizando investigaciones, organizando tribunales populares y cuestionando a los “expertos”.

Por ejemplo, si no hubiera sido por la documentación de las organizaciones populares de la India acerca del fracaso del algodón Bt en el estado de Andhra Pradesh, las autoridades estatales nunca hubieran retirado el apoyo a las variedades de algodón Bt de Monsanto.

En este informe de GRAIN se argumenta que el problema fundamental en este caso es que las leyes de bioseguridad se están elaborando a puertas cerradas, alejadas de las realidades de los sectores populares. Esos procesos deben llevarse a los campos y a las calles, que es donde los temas adquieren mayor importancia.

GRAIN, 2005, "¿Adónde nos lleva la Bioseguridad? En estos tiempos de Leyes Monsanto, la esperanza de una bioseguridad real está en las organizaciones populares", A Contrapelo, octubre de 2005, http://www.grain.org/nfg/?id=348