CONVENIOS INTERNACIONALES

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¡ConSumo Cuidado!
Boletín No. 4
Primera quincena de Mayo

En esta edición usted encontrará:

1. Un ojo en las negociaciones

La OMC enredada en sus propias reglas

1.1 Fallo preliminar obliga a EEUU a quitar subsidios al algodón (¿Qué se esconde detrás de estos subsidios al algodón?) 1.2 La batalla por el ingreso de transgénicos en Europa y el mundo

2. Notas de Alerta

La embajadora Kristy Kenney, la escuela de contra-insurgencia y los conocimientos indígenas

Los conocimientos ancestrales que tiene los indígenas sobre la selva son aprovechados en la formación de los militares ecuatorianos y de otros países, en cursos de contrainsurgencia.

Lucio Gutiérrez y Edgar Terán firman un convenio para ?depurar? las leyes

  1. Un ojo en las negociaciones

La OMC enredada en sus propias reglas

La Organización Mundial de Comercio, OMC, difícilmente logra ocultar que los intereses de EE.UU. y la Unión Europea (U.E.) son los que realmente definen su agenda, ya que normalmente las reglas comerciales se ajustan a las exigencias de ambas potencias.

Pero cuando los intereses de las dos potencias se enfrentan, lo que vive la OMC es verdaderamente un dilema. Esto es lo que pasa actualmente con dos demandas en curso en la OMC:

- En el un caso, la demanda de Brasil que exige a EE.UU. eliminar los subsidios al algodón acaba de ganar en un fallo preliminar, dando a EE.UU. 6 meses para reformar estos programas de ayuda económica a sus productores de algodón.

La demanda de Brasil es apoyada por Argentina, Venezuela, Paraguay, China, India, Taiwán, Canadá, Australia, algunos países africanos y la Unión Europea.

- En el otro caso, la batalla iniciada por EE.UU. contra la moratoria en la U.E. a nuevos productos transgénicos, cumplió un año y se va complicando más.

Veamos algunos aspectos de cada caso.

1. ¿Qué hay detrás de los subsidios al algodón?

El algodón (uno de los 8 productos agrícolas estrella de EE.UU.) recibió en el bienio 2001-2002 un subsidio de 4 mil millones de dólares que fue entregado a los agricultores de ese país. Previamente en el período 1996-2000 los subsidios al algodón fueron de 5.500 millones de dólares.

Estos productores reciben, además, un subsidio por exportación llamado ?precio de garantía mínimo? de $72, que significa que si el precio internacional es de $30 el gobierno le otorga adicionalmente $42; además reciben un premio de $25 por exportar, y se les otorga varios beneficios tributarios. En estas condiciones, la producción de algodón en EE.UU. aumentó a más de 4 millones de toneladas métricas, T.M., casi la cuarta parte de la producción mundial, con posibilidades ciertas de invadir los diferentes mercados del mundo

pues los productores pueden rebajar sus precios. (Marianela Ortiz, "La OMC dicta fallo preliminar contra subsidios al algodón de EEUU", Diario la República, Lima, 2 de Mayo 2004). Esta invasión tiene dos rostros: el de la fibra y el de la semilla, que responden juntos a la estrategia de EE.UU. de consolidar monopolios controlados por sus empresas, las que necesariamente buscan eliminar la competencia de la producción nacional en cada país.

Las cifras en nuestro país son claras: en las dos provincias algodoneras del país, Guayas y Manabí, se redujo en picada la producción durante los años '90, de 32.200 hectáreas cultivadas en 1992 a 6.300 ha. en el 2001. Mientras tanto, las importaciones de algodón en fibra pasaron de 1000 ton. en 1992 a más de 15.900 ton. en el 2001. Ver tabla de datos <http://www.sica.gov.ec/cadenas/algodon/cuadros/sup_prod_rend.htm>

Sin duda las reglas de la revolución verde jugaron un papel importante. La introducción de semillas certificadas como Cocker, Stoneville 907, Dixie King y últimamente la SGS 7A7 han hecho desaparecer a las semillas nativas del algodón en nuestro país, como la Gossypium barbadense, originaria de Sudamérica y en la Amazonía forma parte de sistemas productivas con diversificación genética muy grande. Además, esas reglas han forzado a los agricultores a depender de un paquete de insumos agrotóxicos (semillas, insecticidas, herbicidas, fertilizantes, regulador XIP) que representan el 42% de los costos de producción, y es responsable de que principalmente los pequeños productores hayan sido atrapados por los endeudamientos inmanejables, las quiebras, la pérdida de la tierra, la migración, y enfermedades como cáncer, mutaciones, desórdenes genéticos u hormonales.

A esto se suma el hecho de que empresas de Estados Unidos como Monsanto, que lidera los procesos de biotecnología en la agricultura, junto con su nueva socia Delta & Pine Land, controlan más del 80% del mercado del algodón en ese país y, por lo tanto, tienen capacidad de incidencia en el mercado algodonero mundial.

Las dos empresas juntas expresaron antes del año 2000 su deseo de iniciar pruebas de campo en Ecuador y Bolivia de su semilla de algodón transgénico BT (nombre tomado de la toxina extraída de la bacteria Bacillus thuringensis) lo que podría contaminar genéticamente a las variedades silvestres . Irónicamente, en los mismos EEUU se ha prohibido sembrar este algodón BT en áreas aledañas a zonas donde existen variedades silvestres.

En el Ecuador la campaña de siembra para el 2004 está basada en la semilla SGS 7A7, importada de Estados Unidos por una sola empresa, La Fabril. Esta empresa se dedica a la extracción de aceite pero tiene expectativas de ampliar sus operaciones tanto hacia la producción agrícola como la de energía, para lo cual prevé controlar dos represas ya pactadas con el Centro de Reconversión de Manabí, CRM. Es decir, por un lado, la pequeña producción comercial de algodón del país, depende de semillas e insumos controlados monopólicamente, con alto impacto ambiental, alto riesgo económico, y severo daño a la salud de los productores. Y, por otro lado, las importaciones de fibra de algodón de Estados Unidos siguen subiendo, porque esto permite al productor textil usar la etiqueta ?Cotton USA? y entrar al mercado de ese país. Esto explica la participación de Mauricio Pinto, cabeza de la empresa Pinto, en las mesas de negociación del TLC bilateral Ecuador-Estados Unidos.

2. La batalla comercial EEUU - UE por el ingreso de transgénicos

Los primeros balazos en la guerra comercial de EE.UU. contra la postura europea contraria a los transgénicos fueron disparados en mayo del 2003, hace ya un año. Desde entonces, EE.UU. se queja por la moratoria europea a nuevos productos modificados genéticamente y las numerosas prohibiciones nacionales (medidas sanitarias) que constituyen un obstáculo al comercio y le cuestan unos $300 millones en exportaciones perdidas.

El demandante ante la OMC es apoyado por algunos países, en su mayoría con fuerte dependencia comercial a EE.UU. como México, Chile y Argentina. También estuvo, inicialmente, Egipto, como único aliado africano, pero cuando éste se retiró antes del proceso de consulta, los negociadores comerciales de Estados Unidos se enfurecieron tanto que se dice que rompieron en pedazos el borrador de un acuerdo de libre comercio con Egipto.

Esta batalla no es sólo contra Europa. El gobierno de Bush ha expresado que la moratoria europea no sólo perjudica a los agricultores estadounidenses, sino que también impide que los países en desarrollo adopten esta (peligrosa) tecnología.

De hecho, las grandes corporaciones agro-alimentarias siguen presionando a los países para que introduzcan los transgénicos en las cadenas productivas y les garanticen el cobro de regalías sobre las patentes.

Un ejemplo es lo que está provocando Monsanto en Argentina. En respuesta a que los productores guardan las semillas de soya y no las vuelven a comprar a los distribuidores, esa empresa presionó al gobierno para que se le paguen las regalías provenientes de las patentes de la Soya RR (transgénica). El gobierno argentino no sólo cedió a las exigencias de Monsanto sino que anticipó la probabilidad de una inminenete aprobación del maíz transgénico, también de Monsanto. En estas condiciones Argentina apoya la demanda de EE.UU. ante la OMC contra la moratoria a los transgénicos. Leer artículo completo <http://argentina.indymedia.org/news/2004/03/183514.php>

2. Notas de Alerta

La embajadora Kristy Kenney, la escuela de contra-insurgencia y los conocimientos indígenas

Los conocimientos ancestrales que tiene los indígenas sobre la selva son aprovechados en la formación de militares ecuatorianos y de otros países, por ejemplo, en cursos de contrainsurgencia. Nada asegura que de estas actividades no surjan patentes o el desarrollo de armas biológicas con fines de defensa y seguridad.

Alrededor de 2.500 plantas pueden servir a un soldado en la selva. Ellos aprenden el uso de las plantas medicinales y comestibles. Nadie sabe cuánto tiempo un soldado puede permanecer en este ambiente y estos conocimientos pueden salvarle la vida. Musgo para detener hemorragias, uña de gato para cicatrizar, guayusa para energetizar el cuerpo son solo algunos ejemplos. Otras plantas sirven como alimento: chonta, hormigas limoneras, uva de monte o chapil, entre otras cosas de la selva.

La embajadora de EE.UU., Kristy Kenney, de visita en la Escuela de Contrainsurgencia, Diario El Comercio, 6 de Abril 2004

Estos conocimientos se entregan a los militares que siguen el curso en la Escuela de Contrainsurgencia Francisco de Orellana, ubicada en el sector de Shangrilá, cantón Orellana. Alrededor de 3.000 pasan, cada año, el entrenamiento. "También hay soldados de Francia y Brasil; llegan a entrenar en un promedio de cinco cada año", señaló Ramiro Vásquez, subdirector de la Escuela de Selva. Los soldados y cadetes van por cinco semanas. (El Comercio, 6 de Abril, 2004)

Lucio Gutiérrez y Edgar Terán firman un convenio para depurar las leyes

Edgar Terán, titular de la Fundación Hacia la Seguridad ? Imperio de la Ley y el Presidente Lucio Gutiérrez firmaron el pasado 7 de mayo un convenio de cooperación interinstitucional para ?erradicar la inseguridad jurídica, la corrupción y la falta de transparencia?.

Gutiérrez explicó que esta iniciativa busca la depuración de normas, la elaboración de nuevos códigos, el monitoreo de actos administrativos y la vigilancia de las sentencias emitidas por los tribunales de mayor jerarquía.

Entre los requisitos que el Ecuador debe cumplir para aplicar los tratados de libre comercio como el ALCA o el TLC bilateral con Estados Unidos está, por ejemplo, la homologación de los derechos de propiedad intelectual vigentes en Estados Unidos. Otras exigencias son:

- ofrecer una serie de garantías a las inversiones extranjeras;

- recurrir al arbitraje internacional en caso de controversias (como lo ocurrido en los casos Duke Energy y Occidental Petroleum ?ver Boletín ConSumo Cuidado 3
www.accionecologica.org

Mi gobierno compromete su apoyo para avanzar junto con la Fundación, pues el proyecto va con nuestro pensamiento de fortalecer las inversiones nacionales y atraer cada vez más inversiones extranjeras?, dijo el Presidente. Terán, más cauteloso, se refirió a que el trabajo de la Fundación Hacia la Seguridad ? Imperio de la Ley pretende eliminar el concepto que considera a la corrupción como parte de la idiosincrasia de América Latina.

"...o cambiamos al Ecuador o morimos en el intento..." Lucio Gutiérrez, Presidente del Ecuador

Edgar Terán es recordado por los/las ecuatorianos/as por haber desconocido, cuando fue embajador del Ecuador en Estados Unidos, el derecho de los pobladores amazónicos a demandar a la petrolera Texaco por los daños ambientales provocado durante sus años de operación en el norte de la amazonía ecuatoriana.

Fuente: Diario El Comercio, 8 de mayo 2004

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Este boletín quincenal es realizado por Acción Ecológica con el apoyo del IICD

Campaña contra el Libre Comercio
Alejandro de Valdez N24-33 y La Gasca
Quito
Telfs: 2547516/2527583

NO HAY DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL SOBRE EL CONTENIDO DE ESTE BOLETÍN

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EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO Y LOS TRANSGENICOS

Elizabeth Bravo - Acción Ecológica

Los Tratados de Libre comercio entre los distintos países con los que Estados Unidos está negociando, tendrán implicaciones importantes en relación al comercio internacional de transgénicos, tanto semillas como alimentos y otros productos derivados de organismos genéticamente modificados.

Estas negociaciones se centran sobre todo en las mesas relacionadas con las MEDIDAS SANITARIAS Y FOTOSANITARIAS.

En el acuerdo firmado con América Central (CAFCA), hay algunos puntos que vale la pena destacar. El Art. 6, que enumera las funciones del Comité de Asuntos Sanitarios y Fitosanitarios, dice que éste promoverá la comprensión mutua en materia sanitaria y fotosanitaria, así como los procedimientos regulatorios relacionados con dichas medidas.

Es la intención de Estados Unidos homologar su legislación en este campo, con los países con los que firma estos acuerdo bilaterales. En ese país, los organismos genéticamente modificados OGM) han sido liberalizados, es decir, no son sujetos de ninguna regulación una vez que son aprobados, por lo que se presume que los países que firman un TLC tendrán también que desregular los OGM.

Este punto se relaciona con los otros objetivos del Comité, como son, facilitar el comercio de productos agrícolas y establecer consultas sobre asuntos relacionadas con medidas sanitarias y fitosanitarias que pudieran afectar al comercio. Estos puntos tienen dos caras, porque por un lado nos veremos obligados a importar OGM, y por otro, muchos de nuestros productos serán rechazados en base a criterios sanitarios y fitosanitarios y por la nueva ley de antiterrorismo.

Es importante recordar aquí que Estados Unidos no es signatario del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad, por lo tanto no tiene obligación de aplicar sus normas. Este Protocolo reconoce el principio de precaución que significa de alguna manera, una salvaguardia para que los países con escasa capacidad científica, especialmente para realizar evaluaciones de riesgos, puedan tomar decisiones a favor de la seguridad de la salud de sus ciudadanos y la biodiversidad.

Las disposiciones del la OMC frente al tema de la incertidumbre científica sostiene que los países podrán tomar medidas sanitarias o fitosanitarias en base a normas internacionales, y si estas no existen, el país podrá determinar sus propias medidas de protección sanitarias, basada en la evaluación del riesgo y en base a la información científica existente, asociando la causa con el efecto sin ninguna ambigüedad.

Desafortunadamente, es virtualmente imposible probar lo opuesto, es decir la falta de relación entre dos eventos, por lo que para los países, especialmente para aquellos con poco desarrollo tecnológico será imposible aplicar estas disposiciones.

Finalmente, se establece una instancia de coordinación entre Estados Unidos y los países partes de los TLC en materia de negociaciones internacionales sobre medidas sanitarias y fitosanitarias (posiciones y agendas). Es decir, que estos países llevarán posiciones similares o consensuadas con Estados Unidos en convenios como el Códex (donde se trata el comercio internacional de alimentos transgénicos), la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (donde se está discutiendo el uso de plantas transgénicas para la protección vegetal) y otros foros relacionados con inocuidad de alimentos, salud humana, animal y protección vegetal. El acuerdo con Chile incluye las medidas sanitarias y fitosanitarias de la OMC.

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LOS TLC y la propiedad intelectual

LOS ACUERDOS BILATERALES DE LIBRE COMERCIO Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL
Elizabeth Bravo - Acción Ecológica

Ya que tres países andinos han decidido embarcarse en negociaciones bilaterales con Estados Unidos, es bueno analizar cómo estos acuerdo van a afectar nuestra vida. De entre las 16 mesas de negociación, una de las que más nos afectará es la relacionada con la Propiedad Intelectual.

Qué interés particular puede tener Estados Unidos con relación a estos tres países: Colombia, Perú y Ecuador. Sin duda, su biodiversidad. Estos tres países juntos albergan niveles altísimos de biodiversidad, donde se han registrado cifras récord a nivel mundial. Pero esta biodiversidad no tendría valor si no estuviera asociada con conocimientos tradicionales. Y no es necesario recordar la importante diversidad cultural de estos tres países.

En resumen, Estados Unidos desea apropiarse, a través de imponerlos su legislación en materia de propiedad intelectual, el reconocimiento de patentes sobre las formas de vida. Esto parece contar con el beneplácito de nuestros negociadores.

Para las comunidades y pueblos portadores del conocimiento a ser patentado, significaría una pérdida de sus derechos colectivos e intergeneracionales relacionados con esos conocimientos, que una vez patentados, pasarán a pertenecer a una empresa farmacéutica o a una transnacionales de alimentos.

Si los 3 países lograran que se reconozca un sistema sui generis de reconocimiento de los derechos intelectuales colectivos de los pueblos y comunidades indígenas y locales, significaría poner en el ámbito de la propiedad privada, algo que pertenece al ámbito de lo patrimonial, y que no pertenece únicamente a una generación o a un pueblo, sino que es el producto del trabajo innovador de muchas generaciones, de muchos pueblos, los mismos que tienen la obligación de pasarlo a las generaciones futuras.

Si analizamos lo que pasó en las negociaciones bilaterales con Chile en materia de propiedad intelectual, encontraremos que en ellas se eliminaron todas las exclusiones al patentamiento. En los Acuerdo de Propiedad Intelectual relacionadas con el Comercio de la OMC (ADPIC), no se puede dar “protección“ a las plantas a través de patentes – en tanto se trata de materia viva- pero se permite optar por la protección sui generis o patentes de variedades vegetales (plantas obtenidas mediante procedimientos científicos).

En el las negociaciones Chile – Estados Unidos, se abre la posibilidad de patentar plantas, señalándose un plazo de 4 años desde la entrada en vigencia del Tratado para que cada parte proponga una legislación sobre el tema. Adicionalmente, deja abierta la posibilidad de una extensión de hasta cinco años en el plazo por demora injustificada de los trámites burocráticos a la “protección“ por patentes, y una extensión discrecional a modo de compensación en casos de reducción injustificada del plazo de la patente debida al proceso de autorización de comercialización.

Nuestras legislaciones, así como los ADPIC y hasta el ALCA reconocen la figura de licencias obligatorias. A esta figura se recurre cuando un país enfrenta una situación de emergencia nacional, y necesita por ejemplo producir de manera urgente algún medicamento, o usar semillas que están “protegidas“ por alguna forma de propiedad intelectual. Las negociaciones entre Chile y EE UU no reconocen esta figura.

Se consagra la obligación de adherir y ratificar ciertos acuerdos multilaterales de propiedad intelectual, entre los que se incluiría acuerdo relacionados con el patentamiento de microorganismos.


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