PAÍSES



SALE A LUZ MAPEO DE CADENAS DE MAÍZ Y FRIJOL EN CENTROAMERICA

La  solución a los problemas socio económicos y ambientales de más de un  millón de familias de pequeños agricultores centroamericanos, no puede  quedarse a nivel de finca, ni obviar acciones de preproducción,  transformación y comercio, sostiene el recién finalizado estudio de Red  SICTA "Mapeo de Cadenas Agroalimentarias de Maíz Blanco y Frijol en     Centroamérica" .

En  sus 132 páginas, el documento recopila análisis de cadenas de ambos  cultivos, elaborados con anterioridad en Guatemala, Belice, Honduras,  El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. A esta información, los  investigadores de Red SICTA la complementan con un análisis del mercado  mundial y regional, más los datos primarios de productores,  comercializadores, especialistas y funcionarios públicos.

El estudio analiza el "alto grado de importancia social y económica" que tienen ambos cultivos para la     región, tales como la generación de 119 millones de jornales, o el valor bruto de la producción regional de maíz y frijol     estimada en 1,100 millones de dólares anuales.

Más de un millón de familias de pequeños y medianos agricultores se garantizan su alimento cultivando     maíz y frijoles; los excedentes que pueden comercializar les sirven para afrontar otros gastos básicos familiares.

El  estudio de cadena reitera que la producción de maíz y frijoles "está  muy ligada a las principales causas de la pobreza rural: aislamiento  geográfico, poco acceso a servicios públicos, bajo nivel de educación y  deterioro ambiental", así como a factores productivos tales como la  siembra en laderas, el uso de tecnologías manuales, la dispersión de  los productores y el uso limitado de semillas mejoradas.

"Estas razones son más que suficientes para que todo gobierno, programa, organismo o institución se     comprometa con soluciones para mejorar la solvencia de los productores", subraya la investigación de Red SICTA.

El  documento le agrega, además, el análisis de un factor adicional de  interés para este sector productivo, y es la tendencia mundial alcista  en los precios de los cereales empujada por la industria de los  biocombustibles, y la vincula a las ventajosas y poco aprovechadas  condiciones agroclimáticas y laborales del istmo centroamericano.

En  América Central y Panamá los rendimientos de maíz solo llegan a la  cuarta parte del rendimiento que obtiene el productor estadounidense,  aunque en el cultivo de frijol la situación mejora un poco al lograr un  53 por ciento del mejor rendimiento mundial.

A la luz de esta  investigación, Nicaragua, Guatemala, Honduras y El Salvador tienen más  áreas cultivadas de maíz y frijoles; pero son los dos primeros países  quienes concentran los mayores volúmenes de producción: Nicaragua con  el 40 por ciento del frijol, y Guatemala con el 38 por ciento del maíz.

La  investigación también se enfoca en "la poco desarrollada industria de  los granos básicos", y advierte en el preocupante escaso vínculo que  tienen las industrias como Maseca, Gruma o Ducal con la producción  regional. "La mayor parte de la materia prima que utilizan para  elaborar harinas, boquitas, snacks, frijoles enlatados y otros  derivados, la compran fuera de la región, porque el precio  internacional de estos granos es más bajo", señala el informe.


Magda Lanuza
Nicaragua, Centro America
Oyanca Maiz <nicaragualanu@yahoo.com.mx>