AYUDA ALIMENTARIA

PMA  

En Colombia estamos consumiendo soya transgénica

Germán Vélez. Programa SEMILLAS

En la última década Colombia pasó de ser un país autosuficiente y exportador de alimentos, a importador de gran parte de los productos agrícolas que sustentan la seguridad alimentaria.

Hasta inicios de la década del noventa se producía el 95% del maíz y el 70% de la soya para consumo doméstico; pero la aguda crisis del sector agropecuario ha hecho colapsar gran parte de la producción agropecuaria nacional.

Es así como para el año 2000, la producción nacional de maíz y soya disminuyó dramáticamente y se importaron mas del 70% del maíz y del 80% de la soya que se consume en el país.

Esto se refleja en la disminución del 49% del área sembrada con cultivos transitorios en el país: mientras en 1990 se establecieron 2'700.000 Has, para el año 1998 solo se sembraron 1'325.000 Has.

La situación es mas dramática para el caso de la soya, puesto que para 1991 se sembraron 118.000 Has., pero en 1999 se establecieron solo 13.000 Has, lo que significa que en el año 2000 se importaron 230.826 Ton. de soya, de las cuales según el Instituto Colombiano de Agricultura (ICA), 107.671 Ton. provinieron de Bolivia, 83.792 Ton de EEUU y el resto de Argentina y Ecuador (ICA, 2000, Anuario Estadístico Ministerio de Agricultura,1999; Bolsa Nacional Agropecuaria, 1997).

El gobierno colombiano frente a la crisis del sector agropecuario, ha realizado la apertura generalizada de las importaciones de los productos básicos de la agricultura y la alimentación, cumpliendo las directrices contempladas en el "Acuerdo sobre Agricultura de la OMC", sobre liberación de la agricultura y desmonte de subsidios a los agricultores de los países del Sur.

EL CONSUMO DE SOYA EN EL PAIS

La soya es un producto de alto consumo en el mundo para la alimentación y la industria. Se calcula que cerca del 60% de los alimentos procesados que encontramos en los supermercados tienen algún componente proveniente de la soya, ya sea como harina, aceite o lecitina. Igualmente es un producto básico en la elaboración de concentrados para alimentación animal.

Para el año 2000 mas de la mitad de toda la soya producida en EEUU y el 80% de Argentina fue soya RR transgénica. Además, allí no se realiza una separación o etiquetado que diferencie la producción soya genéticamente modificada de la que no es. Debido a la enorme cantidad de maíz, soya y productos derivados que el país está importando de EEUU, y teniendo en cuenta que ninguna autoridad nacional está tomando medidas de control sobre el origen de estos productos, es muy probable que el maíz y la soya que estamos consumiendo deben contener un buen porcentaje de productos transgénicos.

Para el caso de Colombia, esta situación es preocupante, si se tiene en cuenta que casi toda la soya que consumimos es importada, pero no existe una ley nacional de bioseguridad que ejerza un control que permita identificar y evaluar la importación de alimentos genéticamente modificados. Ninguna Autoridad Nacional Competente de los Ministerios del Ambiente, de Salud y de Agricultura tienen normas de bioseguridad al respecto.

El INVIMA en el Decreto 3075/97, sobre registros fitosanitarios para la importación de alimentos, no incluye ninguna medida de control respecto a alimentos genéticamente modificados. Tampoco en la Resolución 3492/98 del ICA sobre bioseguridad, "que reglamenta y se establece el procedimiento para la introducción, producción, liberación y comercialización de Organismos Modificados Genéticamente (OMG)"; pero esta norma solo incluye plantas transgénicas de uso agrícola, es decir solo material reproductivo".

Por lo cual no existe control sobre el 90% de los OGM que pueden entrar al país, que incluye alimentos y productos derivados de OGM, animales y microorganismos.

TRANSGENICOS EN COLOMBIA

En Colombia existen evidencias científicas que muestran el consumo de alimentos modificados genéticamente, la mas reciente sobre la utilización de soya transgénica en el Programa de Ayuda Alimentaria del Programa de Ayuda Alimentaria de Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) que se adelantan en el país.

La primera denuncia fundamentada sobre la importación de alimentos transgénicos en Colombia se realizó en Febrero de 1999, por la organización internacional Greenpeace en el marco de la VI Reunión sobre el Protocolo de Bioseguridad que se realizó en Cartagena. La denuncia se basó en el análisis genético de una muestra de maíz que se tomó de un barco proveniente de EEUU, y que desembarcó en Santa Marta.

El análisis se realizó en el laboratorio del Departamento de Ecología y Biología Molecular del Ministerio del Medio Ambiente de Austria. Los resultados mostraron que el maíz importado contenía un alto porcentaje de maíz transgénico, con un gen de Bacillus thuringensis. (Copia del resultado del análisis fueron entregados a los Ministros de Agricultura, Medio Ambiente y Salud, y al Gerente del ICA).

A pesar de las denuncias sustentadas por los resultados del laboratorio, ninguna autoridad competente tomó cartas en el asunto y se autorizó la importación del cargamento sin realizar las evaluaciones previas, sustentado en el argumento del Gerente del ICA, quién planteó que "no había ningún peligro en caso que fuera transgénico, puesto que este maíz era para alimentación animal". Actualmente el país sigue importando la mayor parte del maíz para consumo nacional, sin ningún tipo de control de bioseguridad.

TRANSGENICOS EN LA AYUDA ALIMENTARIA

El Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), adelanta el Plan Nacional de Alimentación y Nutrición. Este Programa de ayuda alimentaria está dirigido a la población mas pobre y vulnerable del país, especialmente niños en las escuelas y hogares comunitarios; que incluye el suministro de un alimento llamado Bienestarina, en cuya fórmula se incluye soya.

Actualmente esta soya es en su mayoría importada de EEUU, sin ningún control y evaluación de si es o no genéticamente modificada. Es importante anotar que en el convenio inicial del Plan Nacional de Alimentación implementado por ICBF, se estipuló que toda la soya utilizada sería de producción nacional, para promover la reactivación del sector productor de soya del país e incentivar el consumo nacional de este producto.

Igual que en Colombia, en otros países andinos como Bolivia, Ecuador y Perú, se están recibiendo en donación y están comprando soya y maíz procedente de EEUU, sin evaluar si es o no manipulado genéticamente, para ser distribuidos a través de los programas de ayuda alimentaria, dirigidos especialmente a niños que tienen insuficiencia alimentaria y que pertenecen a la población más marginada de nuestros países.

En el contexto del Proyecto "Seguimiento a los Programas Nacionales de Ayuda Alimentaria de Ecuador, Colombia, Bolivia y Perú", algunas organizaciones de la sociedad civil de los países andinos han hecho evaluaciones genéticas de la soya que actualmente es utilizada en estos programas. La evaluación se realizó en el laboratorio GENETICS ID de EEUU, para determinar si esta soya es modificada genéticamente.

Para el caso de Colombia, el proyecto fue ejecutado por Consumidores Colombia (COCO), organización que coordinó la toma de muestras de soya. Se evaluó el frijol soya que actualmente se está utilizando en el Plan Nacional de Alimentación y Nutrición.

PROCEDIMIENTO PARA LA TOMA DE MUESTRAS DE SOYA EN COLOMBIA

La toma de muestras la realizó Consumidores de Colombia con el apoyo técnico del Programa Semillas. Para ello se seleccionaron los siguientes sitios: La bodega principal de almacenamiento de soya que posee el ICBFI en el país, ubicada en Bogotá y dos sedes regionales (Girardot y Cajicá - Departamento de Cundinamarca) en donde ICBF adelanta el Programa de ayuda alimentaria a la población infantil.

Para la toma de muestras se contó con la participación y veeduría de las siguientes entidades:

•  COCO como responsable de la toma de las muestras

•  la Contraloría General de la República

•  en cada municipio se contó con la presencia del Personero Municipal.

La toma de las muestra fue realizada por un funcionario del laboratorio de alimento del ICBF experto en la toma de muestras, siguiendo los requisitos técnicos exigidos para este tipo de procedimiento. En cada sitio se tomaron las siguientes muestras:

•  Una muestra de 2,5 Kg. para ser enviada al laboratorio de Genetics ID de EEUU.

•  Una muestra de 2,5 Kg, de respaldo custodiada por la Contraloría General de la República.

•  Una muestra de 1,0 Kg. de respaldo custodiada por el laboratorio de ICBF.

Los análisis genéticos de la soya se realizaron en el laboratorio Genetics ID de EEUU, que es uno de los Laboratorios del mundo con mayor reconocimiento científico en la realización de este tipo de análisis genético. A las muestras se les aplicó la prueba "Real Time Quantitative PCR Analisis 1 ", la cual permite determinar el porcentaje de modificación genética que posee la muestra. Inicialmente el análisis se aplicó a una sub-muestra tomada y mezclada de cada una de las tres muestras, para luego del resultado decidir si se realizan pruebas adicionales a cada una de las tres muestras.

Resultado del análisis: 90 % de la soya es Modificada Genéticamente.

No se realizaron pruebas sobre el tipo de variedad modificación genética, puesto que actualmente toda la soya que esta en el mercado mundial es la variedad Round Ready de Monsanto. Tampoco se realizaron pruebas sobre el tipo de Promotor y marcador genético utilizado, puesto que se conoce que la soya RR utiliza el Promotor 35S proveniente del Virus del Mosaico de la Coliflor y marcadores genéticos de resistencia a antibióticos.

CONCLUSIONES

Debido a las anteriores consideraciones, varias organizaciones de la sociedad civil, incluyendo organizaciones sociales, de consumidores, sindicales, y centros de investigación exigieron la moratoria para la importación, comercialización y venta de alimentos que hayan sido sometidos a procedimientos y alteraciones genéticas.

La Bioseguridad por ser un asunto de interés público, de orden nacional y de competencia intersectorial, su legislación debe hacerse a través de una ley nacional “integral” sobre bioseguridad, que incluya a todos los OGM y productos derivados; igualmente la evaluación de riesgos e impactos sobre el ambiente, la biodiversidad, aspectos productivos, socioeconómicos, seguridad alimentaria y la salud humana.

Esta ley debe fundamentarse el principio de precaución. El Ministerio del Medio Ambiente como Autoridad Nacional Ambiental, en coordinación y con la participación de los Ministerios que tienen competencia y de todos los sectores de la sociedad, debe desarrollar la Ley Nacional de Bioseguridad y la conformación del Comité Nacional de Bioseguridad, que tenga carácter decisorio y que incluya a todos los sectores involucrados y los posiblemente afectados.

En ejercicio del derecho que tenemos los ciudadanos a un ambiente sano, a la seguridad alimentaria y a la salud humana, se debe realizar la separación y el etiquetado que diferencie los productos modificados genéticamente de aquellos que no lo son. Para ello el país, debe hacer una Ley o norma sobre etiquetado de todos los OGM que sean liberados. El etiquetado le permite a los consumidores decidir de forma libre y luego de una información completa, si aceptan o no el consumo de productos transgénicos.

Se debe garantizar que en los Programas Nacionales de Ayuda Alimentaria que se adelanten en el país, dirigidos especialmente hacia la población infantil mas vulnerable y desprotegida, se utilicen maíz, soya y otros alimentos de producción nacional, la cual hasta el momento es libre de modificación genética. En el caso que se importen de otros países, se requiere hacer los correspondientes análisis genéticos y evaluación de riesgos para garantizar su completa seguridad.

1 PCR: Reacción en cadena de polimerasa.